Los Rausch

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Jorge Rausch

Jorge Rausch es sin duda una de las estrellas más importantes de la cocina colombiana. Irrumpió en la escena gastronómica con su restaurante Criterión, en la que se convirtió en la zona gastronómica de la“G en Bogotá. Su restaurante rápidamente se convirtió en uno de los más cotizados de la ciudad con llenos constantes. A partir de allí, todos los ojos se tornaron hacia él para descubrir los orígenes de su talento. Jorge partió para Inglaterra donde desarrolló sus fundamentos culinarios. Primero con sus estudios en la Tante Marie Culinary Academy, ubicada en Surrey, en las afueras al sur oeste de Londres. Una escuela fundada en 1954 y con una reputación internacional de excelencia. De allí siguieron varios stage que incluyeron restaurantes reconocidos con estrellas Michelin como Orrery y The Square, así como el reconocido Hotel Savoy. Posteriormente, ya como profesional trabajó en restaurantes ingleses en diferentes roles en la cocina. Durante 3 años en Le Manoir aux Quattre Saisons, en Oxfordshire; Sally Clarke’s, en 1 Lombard Street y Linklaters & Payne en Londres. Su consagración en Bogotá, donde después de su periplo Europeo llegó a montar su propio restaurante Criterión, vino de la mano de los clientes que llenaban sus cupos día tras día. Y después por reconocimientos de los más que fueron los más reputados críticos gastronómicos colombianos.

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Mark Rausch

La filosofía de Mark es simple, pero a la vez terriblemente compleja: nunca prepara algo que no le fascine realmente. Por eso, lo que ha traído en esta oportunidad está en su listado de favoritos y tiene una historia personal, como la baklava que le recuerda a la tía Norma, el strudell austriaco de receta ancestral en su familia o las crepes que le llevan de vuelta a las callejuelas de París. Y vale decir que el conjunto no podría ser más provocativo ni mejor seleccionado. Hay mermeladas, dulces y conservas; malteadas y donuts; están los churros madrileños, un magnífico pancake soufflé y los infaltables cupcakes, esta vez con un divertido toque de caramelo y sal marina; hay una torta de chocolate sin harina y otra de doble chocolate, un brazo de reina con banano y crema de chocolate y avellanas, una selva negra alemana y hasta un merengón de fresas con balsámico y pimienta negra. Aquí está todo lo que se necesita para antojarse y para abandonarse al placer de la manera más hedonista posible, ¡y sin esfuerzos!